Decálogo
breve y abierto contra la(s) censura(s) y mordaza(s) institucional(es).
Solidaridad con Piero Quijano
por
Luis
Dapelo
El 26 de
junio la prensa peruana reportó una noticia sumamente grave. El INC (Instituto Nacional
de Cultura del Perú) fue presionado y obligado por la cúpula militar a retirar
una serie de viñetas políticas del artista Piero Quijano expuestas en una
muestra individual titulada: "Dibujos en prensa 1990-2007" en
Primero: es extremadamente
grave que un gobierno que se pretende democrático y que practica por boca de su
presidente la más ampulosa retórica, en la cual brillan las fórmulas
trilladamente populistas dirigidas solamente a colmar el vacío de ideas y la
ética prófuga, haga una infame concesión a la cúpula militar y no defienda la
libertad de expresión y de información así como el derecho a la crítica.
Segundo: es extremadamente
grave que un gobierno civil manifieste tan poca autoridad sobre un “poder
paralelo” como el de los militares que, con desparpajo e insolencia, se sienten
investidos del derecho a silenciar las voces críticas que emergen de la
sociedad y de sus intelectuales independientes y opositores.
Tercero: es extremadamente
grave que una institución estatal como el INC, que teóricamente promueve la
cultura en todas sus manifestaciones, haya cedido a las presiones de un grupo
de burócratas militares y haya obedecido tan genuflexamente a su “diktat”.
Cuarto: es extremadamente
grave que una institución cultural estatal permita que una cúpula militar
caracterizada desde siempre por una insultante indigencia cultural se inmiscuya
en un terreno que no le pertenece y por el que siempre manifestó desprecio, dé
órdenes y que éstas sean obedecidas sin discusión.
Quinto: es extremadamente
grave que la directora del INC niegue la evidencia y declare “cándidamente” que
no hubieron presiones ni censuras. Ante la gravedad de los acontecimientos,
una pregunta surge espontánea: ¿No sería más decoroso que la persona que
encabeza la institución cultural estatal renunciara porque, indudablemente, ha
prestado un pésimo servicio a la cultura que dice promover desde su institución
y se ha prestado sin ninguna vergüenza a avalar un atropello?
Sexto: es extremadamente
grave que un gobierno, por sórdidos cálculos políticos y sórdidas alianzas con
el fujimorismo, proteja, defienda y encubra crímenes y responsabilidades
perpetrados por los militares durante la dictadura y pretenda armar una “verdad
oficial” a través de burócratas adictos y serviles.
Séptimo: es extremadamente
grave que un gobierno esté yendo hacia una deriva autoritaria elaborada con la
complicidad y connivencia de la derecha reaccionaria, de los poderes ocultos y
de todas esas fuerzas que exigen la perpetuación de la impunidad. Esa misma
derecha, que cuenta con un aliado incondicional, eficaz y mediático cuyo nombre
es Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima y miembro del Opus Dei, y tiene por
objetivo supremo deslegitimar, junto con sus referentes políticos en el gobierno
apro-fujimorista, a ciertas ONG, a
Octavo: es extremadamente
grave que un gobierno dé una imagen tan torpe y peligrosa por lo que se refiere
a la gestión de la cosa pública. Y resulta igualmente torpe y peligroso que
demuestre una vez más, con un censurable comportamiento por omisión y siguiendo
de manera tan obtusa esa aborrecible y abyecta tradición política peruana, un olímpico desprecio
hacia la cultura.
Noveno: es extremadamente
grave que se restrinjan aún más los espacios de crítica y de disenso y se
quiera imponer un insultante conformismo a través de discursos funcionales al
poder con el fin de satisfacer los delirios y la absurda vanidad de un
gobernante que fue muy bien caricaturizado por Piero Quijano como un “pequeño
duce criollo”.
Décimo: es extremadamente
grave que un Estado, que más bien parece un simulacro, no tenga aún una
política cultural seria, decente y democrática en un país en el cual el nivel
educativo deja mucho que desear, en un país en el cual los índices de lectura
son risibles y en un país en el cual los accesos a la cultura siguen siendo
manifiestamente clasistas.
Colofón: a través de este
decálogo breve y abierto quiero manifestar mi más enérgica condena, repulsión y
protesta contra el gobierno peruano, el INC y la cúpula militar, responsables
de una medida indigna. Asimismo, quiero expresar toda mi solidaridad a Piero
Quijano, artista valioso y valiente, del que me honra su amistad y la de su
familia e invitarlo a seguir con esa independencia, seriedad, coraje y
generosidad, a seguir incomodando al Poder y a sus discursos armado de esa
ética inquebrantable de la libertad.
©Luis
Dapelo, 2007.