Santiago Gamboa, El síndrome de Ulises, Barcelona, Anagrama, 2006, 355 páginas.
El
mundo moderno se caracteriza por avances tecnológicos y descubrimientos en todos
los sectores entre los cuales los más innovadores e importantes son los
científicos y médicos. Hoy en día, la inmigración se ha vuelto uno de los
problemas más discutidos y, desde hace unos años, la psiquiatría está estudiando
los trastornos relacionados con este asunto descubriendo una enfermedad llamada
síndrome de Ulises y que, por sus características, fue inspiradora del
título y de la historia narrada en la obra de Santiago Gamboa (Bogotá, 1965). Un
grupo de psiquiatras de Barcelona, estudió esta patología propia de los
inmigrantes y la denominó así evocando los peligros y tribulaciones que sufrió
este mítico personaje en su travesía del Mediterráneo. Uno de los más
importantes estudiosos de este tema, Joseba Achotegui, afirma que “El síndrome
de Ulises es el profundo sentimiento de desarraigo, que se expresa en síntomas
depresivos (baja autoestima, tristeza, llanto, culpa, agresividad), estrés
(ansiedad, problemas somáticos), síntomas confusionales (pérdida de memoria) o
cuadros delirantes”; por lo tanto los inmigrantes se puden considerar como los
nuevos Ulises del siglo XXI. La historia contada en la novela de Gamboa se
desarolla, al comienzo de los años ’90, en París pero no se trata de la ciudad
de los turistas y estudiantes sino de la París subterránea y gris de los
inmigrantes. Sus historias de vida se caracterizan tanto por la intensidad de
sus desdichas que por el vivo recuerdo de sus tierras de origen que nunca
acabarán de recordar. Tienen ansiedad ante el amor y la patria lejana, y lo que
les ayuda a seguir adelante es el alcohol, la droga y la prostitución. Las
historias de estos jóvenes son trágicas pero al mismo tiempo fascinantes. En
esta novela, un joven escritor colombiano se gana la vida fregando platos en un
restaurante coreano y dando clases de español mientras estudia en la
universidad. Poco a poco va conociendo a inmigrantes árabes, asiáticos,
africanos, latinos y también franceses: todos testigos de esta situación anímica
y psicológica singular, continuamente en busca de la felicidad, del sentido
existencial y de cualquier tipo de experiencias que sobreviven con trabajos
miserables. Todos tratan de encontrarse para volver a ser los de antes pero
viven en condiciones penosas y además, casi todos, son intolerantes hacia el
poder. El síndrome de Ulises, por lo tanto, representa a las pesadumbres que
afectan los ghettos y barrios en donde se aglomeran todos los extranjeros
ilegales: es un mal que se extiende en un mundo que cierra cada día más sus
fronteras. El autor desvela, poco a poco, la Odisea de los inmigrantes
protagonistas que han viajado a París desde distintas partes del mundo; una
ciudad completamente diferente y que no tiene nada que ver con el que enseña la
literatura en general. La novela tiene tres temas principales: la miseria, el
sexo y la solidaridad, y los personajes son descritos como si estuvieran recién
salidos de la Torre de Babel. Son inmigrantes procedentes de: Corea del Norte,
Marruecos, Nigeria, Rumania y Colombia. Además forman parte de la historia dos
escritores reales: Juan Goytisolo y Julio Ramón Ribeyro (a los que la obra está
dedicada) y que ayudarán al protagonista a encontrar un trabajo más digno en
France Presse. Todos los países de procedencia de estos inmigrantes tienen
problemas políticos y sociales, y ellos son personas marginadas y con ganas de
construir un futuro mejor. Lo que hace el protagonista diferente frente los
otros es la legalidad, el tener los papeles. En esta novela predomina mucho el
recurso a la primera persona y cada personaje se presenta a sí mismo, mientras
los diálogos y la tercera persona son casi inexistentes. París es indudablemente
uno de los protagonistas de la obra, pero no la que se ve en los catálogos
turísticos; el autor no menciona ni siquiera una vez, por ejemplo, a los sitios
de interés más importantes, ni a otros elementos típico de la vida parisina. Se
trata el lado oscuro de la ciudad que nadie conoce o quiere darse cuenta que
existe, caracterizado por los suburbios, la gente humillada, excluida de la
riqueza y con miedo del futuro. La obra es muy interesante porque es una novela
dolorosamente real donde se analiza y subraya, con mucha tensión, desde el punto
de visita de los directos interesados, el fenómeno de la inmigración que puede
afectar a cualquier país con los problemas, sueños y esperanzas de un mundo
desconocido y, muy a menudo, olvidado por todos los que no “padecen este
síndrome”.
Valentina Tardito, 2006.